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Supply Chain Management (SCM) o Gestión de la Cadena de Abastecimiento, es un conjunto de técnicas y mejores prácticas internacionales que buscan mejorar los procesos dentro de la empresa, disminuir los costos y todo orientado a reforzar el valor agregado que recibe el cliente de nuestro servicio o producto.
Hoy en día, ofrecer un buen Servicio al Cliente no consiste en contar con una joven simpática y bien entrenada, sentada en un escritorio atendiendo a los clientes que van a quejarse por algún motivo. Ese departamento así entendido, busca solucionar los problemas (a veces ni eso) no prevenirlos en su origen.
El desabastecimiento, las entregas tardías de productos o los errores en la integridad del pedido, son sólo algunos de los ejemplos de los problemas que se derivan de una mala gestión de la cadena de abastecimiento, y todo se traduce en la pérdida y malestar de los clientes. Los clientes buscan garantías y confiabilidad de sus proveedores, y no dichos problemas.
Estas técnicas, buscan eliminar la forma de concebir la estructura empresarial en forma de departamentos aislados y en forma de columnas para transformarlos en eslabones de una misma cadena, y colocados en forma horizontal. En la empresa clásica, cada departamento atendía a lo que él suponía era lo correcto y tomaba sus propias decisiones, sin tener en cuenta en qué afectaba a los demás departamentos o más importante aún, en qué afectaba a nuestro principal Socio, “El Cliente”.
Todos los eslabones que componen la cadena de abastecimiento (compras, almacenes, inventario, calidad, producción, transporte, etc.), crean procesos que quizás mejoran el funcionamiento interno de uno de ellos, pero que no tienen en cuenta algo que es imprescindible en cualquier empresa manufacturera, de retail o incluso servicios; ese algo es la fluidez, rapidez y flexibilidad que necesitan los clientes, necesitan que les demos respuesta en sus requerimientos. Para ello se hace necesario que la información y los productos de la empresa fluyan con facilidad en el interior de la empresa.
En el siglo XXI no somos nosotros los que le decimos al Cliente qué es lo que les podemos vender, ni podemos depender de proveedores con limitaciones, sino que por el contrario, son los clientes los que dictan las pautas de lo que necesitan y nosotros debemos simplemente suministrárselo de forma rápida, confiable y a un costo razonable que nos permita competir.
Para esto sólo hay una forma, integrar la cadena de abastecimiento interna, identificando aquello que agrega valor al producto y / o servicio que ofrecemos al cliente, y eliminando aquello que bloquea que la información y los productos fluyan ágilmente.
Hasta tal punto ha llegado la importancia de la Gestión de la Cadena de Abastecimiento que ya no se habla de una competencia entre productos o servicios, sino una competencia entre cadena de abastecimiento contra cadena de abastecimiento.
Por Jorge Garcia Valcarcel
El Autor del Artículo es Consultor Empresarial y Presidente de la Asociación Dominico Española de Compras e Inventario (ADECOI), Capital Humano S.A. y Mosaico Logistics & Supply Chain Consulting. |