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La tecnología RFID (Radio Frequency Identification) o Identificación por radio frecuencia está empezando a cambiar el mundo de la Logística tal y como lo entendemos actualmente.
Imagínese la posibilidad de ir a un supermercado, llenar el carrito de la compra y llegar a la caja y no tener la necesidad de sacar la mercancía del carrito ni pasarla por ningún lector producto por producto sino tan solo pasar el carrito completo entre dos paneles y que salga tu cuenta en la caja en menos de 1 minuto toda la operación. Imagínese el poder saber siempre (24 horas, 365 días del año) lo que tiene en su almacén, o en su tienda o en su casa. O piense que la nevera le avise que el cartón de leche que tiene refrigerado está a punto de caducar o que se le ha acabado el jugo de naranja. Parece ciencia ficción pero no lo es, esto ya es posible y no sólo es posible sino que esta tecnología se está extendiendo rápidamente en todo el mundo. Un sistema básico de RFID consiste en una antena y un decodificador, conocidos como lector, y una etiqueta programada con información que va pegada al producto. Su objetivo es el de recoger información transaccional, de producto, de tiempo y lugar, rápida y oportunamente sin intervención humana y sin errores. Las etiquetas pasivas no requieren energía externa, se activan cuando la reciben del aparato receptor y solo pueden ser leídas. Las activas requieren energía interna y pueden ser leídas y escritas. El factor preponderante de esta tecnología es el de que las etiquetas pueden ser leídas sin tener ningún contacto y sin que tenga que existir una línea de vista, es decir, se pueden leer con paredes y elementos entre ellas y el lector. ¿Por qué toda esta explicación? Pues bien, mediante el uso de la tecnología de RFID se le puede dar vida a una gran cantidad de aplicaciones. Imagínense un almacén que no requiera lector de código de barras y que les pueda hacer seguimiento a los artículos sin intervención de nadie, tanto en la recepción, organización como en el despacho de los productos. Con la sola lectura de sus etiquetas RFID, son seguidos por las antenas receptoras instaladas en el local. Atrás quedarán las tarjetas de identificación que hay que pasar manualmente por un lector (códigos de barras). Con solo acercarse a la puerta, esta leerá la etiqueta y la abrirá segundos antes de acercarse a ella. Vale la pena mencionar que Wal-Mart, la tienda por departamentos más grande del mundo, puso como fecha límite a sus proveedores Enero 2005 para que todos instalaran esta tecnología en los productos que les venden. Empresas como IBM, Gillette, Procter & Gamble entre otras están impulsando el uso de esta tecnología en todo el mundo. El límite de lo que se puede hacer con un sistema que lee, en forma inalámbrica y automática, etiquetas -que cada día son más baratas de producir- es la imaginación. En un mundo dónde las empresas buscan constantemente la disminución de costos y mejora de procesos a través de la Logística Integral, el nacimiento y uso de la tecnología RFDI marcará la gran diferencia competitiva entre las empresas en los próximos años. El Autor del Artículo es Consultor Empresarial y Presidente de la Asociación Dominico Española de Compras e Inventario (ADECOI), Capital Humano S.A. y Mosaico Logistics & Supply Chain Consulting. |